GOBIERNO DE PEÑA TAMBIÉN SAQUEÓ EL SISTEMA DE COMUNICACIÓN PÚBLICA

Mientras Jenaro Villamil, nuevo directivo del Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano, resume el saqueo al que éste fue expuesto en el gobierno anterior, cada uno de los titulares de sus canales y emisoras da a conocer sus proyectos y cómo lograrlos para realizar una buena comunicación pública con menos recursos: en TV Educativa, Lidia Camacho; en Canal Once, José Antonio Álvarez Lima; en Canal 22, Armando Casas, y en Radio Educación, Gabriel Sosa Plata.

Huachicolearon” el presupuesto público, señala el periodista

CIUDAD DE MÉXICO, 8 de abril, 2019.- (Proceso).- El Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano (SPR), que coordina los medios públicos, “fue saqueado”, de acuerdo al diagnóstico que Jenaro Villamil presentó a la junta de gobierno de dicha instancia, de la cual es titular.

El periodista recibe este organismo descentralizado, dependiente de la Secretaría de Gobernación, en sus escasos cuatro años de existencia “con un manejo discrecional y poco claro del presupuesto y de sus recursos”.

El autor de La rebelión de las audiencias: De la televisión a la era del trending topic y el like denuncia: “Se prefirió destinar millones de pesos en comprar producciones a terceros que en invertir en su propio edificio (afectado por los sismos de 2017) y sus estudios, y en renovar tecnológicamente sus 26 estaciones transmisoras de Televisión Digital Terrestre (TDT) que transfieren seis canales de corte cultural e informativo, de calidad digital, como son Canal Once, TV UNAM, Canal 22, Canal 14, Televisión Educativa y Canal del Congreso.”

Rememora en ese documento que desde esos terremotos el SPR opera fraccionado:

“Una parte de sus poco más de 320 trabajadores labora en estas instalaciones (San Ángel Inn), que no son propiedad del Sistema, y otra en la sede de Canal Once, desde donde se transmiten buena parte de los contenidos en vivo de nuestro Canal 14.”

Para él, “las funciones sustantivas del SPR se dejaron en un segundo término para privilegiar la compra de producciones a un puñado de compañías favorecidas con métodos poco claros y transparentes, como fueron las adjudicaciones directas”.

Se centra en el año 2018: “Se adjudicaron de manera directa 158 contratos por un total de 412 millones 465 mil pesos, de los cuales, 60 se otorgaron a personas físicas y 98 a personas morales. A un solo individuo, Jorge Occelli Carrasco, se le adjudicaron 17 millones de pesos por servicios de dos series, Días de todos y Comida con festejo. A una sola compañía, BOSAT, S.A. de C. V., se le adjudicaron 29 millones 468 mil pesos por dos series. A FLUXUS, otra compañía productora favorecida por las adjudicaciones directas del año pasado, se le pagaron 12 millones 064 mil pesos. Y hay más casos.”

Villamil también descubre que el SPR generó ingresos propios en materia de producción de campañas institucionales (spots) y de renta de su infraestructura:

“En el tema de las campañas institucionales, en 2016 ingresaron un total de 282 millones de pesos; en 2017, cerca de 315 millones de pesos y en el año pasado, en 2018, fueron 143 millones de pesos. Es decir, en tres años ingresaron a través del SPR 740 millones de pesos”.

Pregunta: “¿dónde quedaron estos recursos?”

Por lo cual manifiesta a Proceso: “Huachicolearon el presupuesto público. ¿Por qué esta bonanza no se reflejó en mejores oficinas, más contenidos propios, un despliegue de infraestructura que permitiera elevar del 49.72% de cobertura de la población a más del 60 o 70%, condiciones laborales más claras, convenios de colaboración con los otros medios públicos?”

El creador del volumen La caída del telepresidente hará llegar esas “observaciones” a la Secretaría de la Fundación Pública:

“No se trata de una cacería de brujas sino de un elemental sentido de transparencia y rendición de cuentas para saber hacia dónde va este Sistema. Se trata del dinero público y de infraestructura pública que debemos cuidar, administrar y mejorar para dar un mejor servicio a los ciudadanos.”

–Existe un plan de austeridad en este gobierno: ¿Cómo hacer que los medios públicos lleguen a toda la ciudadanía cuando es muy cara la tecnología para televisión y radio? –se le pregunta.

–El gran desafío es hacer buena televisión pública con pocos recursos.

Por ahora hay que potenciar la infraestructura común que se tiene y que desgraciadamente muchas veces se hacía con esfuerzos aislados, Canal 14 por un lado, Canal Once por otro, en fin. Ante la escasez de recursos, hay que hacer sinergias y compras consolidadas de tecnología, de medición de ratings y de servicios de infraestructura, y compartir infraestructura.

Villamil señala que el SPR se coordinará con los medios públicos federales, promoverá el desarrollo educativo, cultural y cívico de los mexicanos y el intercambio cultural internacional y mejorará los contenidos de su Canal 14, entre otros propósitos.

Aclara que en el Senado se define quiénes serán los integrantes del Consejo Ciudadano del SPR, y el defensor de la audiencia de Canal 14 es Beatriz Solís Leree.

Al final, enuncia que el gran reto es atraer a las audiencias digitales que están en las redes sociales:

“¿Cómo lo haces? Volviéndote un medio convergente en donde tú puedas seducir e informar a esas audiencias digitales de lo que está sucediendo en la pantalla, y al revés: llevar lo que sucede en las redes sociales a la pantalla.”

Televisión Educativa

A la nueva responsable de Televisión Educativa, Lidia Camacho (doctora en ciencias de la comunicación y maestra en historia del arte), le inquieta la obsolescencia tecnológica en la que se encuentra este organismo:

“La televisora no ha tenido, en casi quince años, un equipamiento, y en materia de tecnologías, si no se es cuidadoso con mantener un equipamiento, que vaya siendo acorde a las transformaciones de la industria, te vas quedando atrás. Ahora el reto es comenzar la reconversión tecnológica de la estación.”

En conversación con Proceso, informa de otra misión. Fusionar dos instituciones: El órgano desconcentrado Aprende Mx y la Dirección General de Televisión Educativa (DGTV):

“En este momento de convergencia digital, me parece muy atinada esta fusión, puesto que Aprende Mx es una coordinación general dedicada a todo el aspecto de llevar la educación digital a los diferentes niveles del sistema educativo de nuestro país, pero no poseía manera de producir materiales para incluirlos en las aulas o en laptops, de tal manera que ahora desde la DGTV se van a generar contenidos con temas fundamentalmente sobre la alfabetización digital, los saberes y las habilidades digitales en los diferentes niveles de educación del sistema educativo del país y para el apoyo a la capacitación de los docentes, de los normalistas y del magisterio en general. Como se sabe, ahora con la nueva iniciativa educativa, esta capacitación se les tendrá que ofrecer a los maestros de forma gratuita.”

La exdirectora del Festival Internacional Cervantino (donde creó el canal de televisión), la Fonoteca Nacional y el Instituto Nacional de Bellas Artes, destaca que Televisión Educativa atiende a 18 mil 743 telesecundarias, con aproximadamente un millón y medio de alumnos, y en el telebachillerato son alrededor de cuatro mil planteles con aproximadamente más de 200 mil alumnos.

“Lo cual es importante porque muchos de estos alumnos han tenido la oportunidad de acceder a una educación gracias a estos sistemas”, expresa.

También adelanta: “Seguiremos trabajando en fortalecer la telesecundaria y los telebachilleratos comunitarios, ya con internet para todos, el cual es un proyecto presidencial, será mucho más sencillo, obviamente esto llevará su tiempo.”

Otro reto, menciona, es incorporar las redes sociales a las tareas educativas:

“Utilizar precisamente su viralidad, esa vertiginosa rapidez para transmitir contenidos útiles, robustos, que nos fortalezcan no solamente como estudiantes, sino también como ciudadanos, porque de nada nos sirve la tecnología si no tenemos al rey de reyes que son los contenidos.”

Canal 22

El cineasta Armando Casas –egresado del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC), de la UNAM, donde fue director, ahora Escuela Nacional de Artes Cinematográficas– estaba como responsable de TV UNAM, por lo que fue difícil para él, a decir suyo, “pedir la autorización” de salir de esa señal para laborar al canal cultural de México.

Uno de sus objetivos es fomentar la convergencia en tecnología digital:

“La televisión abierta o lineal, que pasa también por la televisión de paga, debe vincularse con toda la parte del internet. El canal lleva desde hace tiempo trabajando en ello, pero creo que hay mucha oportunidad de realizar más cosas, como el Facebook Live.”

Pretende darle identidad al 22.2 con el cine contemporáneo:

“La frecuencia 22.1 está clarísima como es. Ya es un canal clásico, pero el 22.2 es un canal todavía espejo, de repetición desfasada de lo que está haciendo el canal 22.1. El 22.2 debe ser un canal donde se vean todas las manifestaciones que tienen que ver con el cine, que son muy amplias. No sólo para ver películas, que por supuesto sería parte de su esencia, películas clásicas y modernas, evidentemente del cine mexicano y de otras naciones.”

Casas –quien además estudió literatura dramática y teatro y ciencias de la comunicación, ambas en la UNAM– planea incorporar muy pronto el debate:

“Sí creo que el canal no ha ahondado mucho en el debate y por supuesto el cultural.”

Confiesa que es un reto el uso de los pocos recursos de manera equilibrada en un momento tecnológico, donde la accesibilidad es mejor que antes, “y se necesita de una inversión importante en los equipos que poseen nuestros canales, que envejecen muy rápido”.

Sin duda, enfatiza, va a buscar las coproducciones “no sólo entre las entidades de gobierno, sino también con otros espacios”.

Con respecto a la señal internacional del Canal 22 existen planes de “buscar producir programas hechos por mexicanos desde Estados Unidos”.

Sobre el Consejo Asesor del Canal 22, informa que a mediano plazo va a rescatarlo: “Eso nos dará una gran autoridad moral y debe ser plural”.

Canal Once

Como nuevo titular de Canal Once, José Antonio Álvarez Lima se compromete a ampliar la cobertura de este medio del Instituto Politécnico Nacional (IPN) a zonas más desprotegidas y desfavorecidas, “donde no cuentan con recursos para adquirir streamings, ni televisión de paga”.

Los contenidos, subraya, ofrecerán “diversidad política y cultural, contribuirán en la difusión de los valores de la cultura, tecnológica, humanística y social, y divulgarán los avances de la educación y la investigación científica que resulten de la actividad del IPN”.

Álvarez Lima ya había laborado años atrás en el Canal Once como subdirector de operaciones, fue asimismo director de noticias de Canal 13, director general de Radio Educación y titular del Instituto Mexicano de Televisión (Imevisión).

Canal Once celebra 60 años. Inició sus transmisiones el 2 de marzo 1959, lo que la convirtió en la primera televisora pública, educativa y cultural en México, y pionera en América Latina. Al exembajador de Colombia y Portugal y exgobernador de Tlaxcala se le pregunta: ¿Cómo puede definir a este canal a 60 años de su existencia?

–Es una institución muy noble con un público fiel, aunque las limitaciones tecnológicas y económicas no han hecho que esta señal sea competitiva frente a la fuerza y la potencia de la televisión comercial.

Acentúa que Canal Once debe llegar a esos hogares que por la crisis económica se conforman con la televisión abierta comercial:

“Hay 40 millones de mexicanos que pueden tener la opción de una televisión abierta, gratuita, para que les mejore la calidad de su vida.”

–¿Cómo le hará para que la señal de esta emisora llegue a más lugares?

–En la zona metropolitana, abarcamos como a un 70% con calidad, pero enfrentamos problemas para llegar a Chalco, por las circunstancias geográficas donde se encuentra, y no alcanzamos la parte posterior de la Sierra de Guadalupe, todo lo que es el área de Cuacalco, donde hay cerca de dos millones de personas ahí. Pero ya tenemos proyectos para instalar dos antenas, una en la sierra que va por la carretera de Puebla, y otra aquí atrás de la Sierra de Guadalupe, con eso tendríamos el cien por ciento del Valle de México. También tenemos concesiones ya muy encaminadas para Guadalajara y Monterey, y vamos a intentar, en estos próximos años, poseer una red completa certificada con la misma calidad que Canal 2 y Canal 13 en la República, y desde luego haremos un esfuerzo especial en las zonas rurales de Guerrero, Chiapas y Oaxaca.

Aclara: “Necesitamos mejorar nuestra capacidad tecnológica y eso lo vamos a intentar en el presupuesto del año entrante para beneficiarnos de toda la instrumentación técnica, para poder crear programas que se retroalimenten a través de las redes en tiempo real.”

Destaca el éxito de Once Niños y platica que la señal internacional, que cubre el sur de Estados Unidos con éxito, intentará que llegue a más comunidades mexicanas en ese país y en el Sur de Canadá.

Acepta que Canal Once no es competitivo en las series por graves limitaciones presupuestales: “No seremos un canal de noticias del gobierno sino un canal de noticias que interesen y que presenten todos los puntos de vista que necesita una sociedad plural diversa y dinámica”.

Radio Educación

Gabriel Sosa Plata, conocido por su defensa de los medios públicos y de las audiencias, ahora director de Radio Educación –a la cual considera como la emisora educativa y cultural más importante de América Latina–, ha sido colaborador de ésta desde alrededor de 25 años y fue subdirector de información cuando era directora Lidia Camacho.

Se le recuerda al profesor e investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), quien pidió licencia, que Radio Educación trasmite por las frecuencias AM y FM; en esta última empezó apenas en noviembre pasado, y relata:

“Esta banda de FM se otorga como cambio, en teoría, de la de AM, pero es interés de Radio Educación quedarse con las dos frecuencias. Tendrá que efectuarse una nueva gestión para quedarse con la emisora de AM, nosotros no tenemos ningún problema, incluso el Ifetel lo sabe y le interesa que se utilice el espectro radioeléctrico.”

Recuerda que Radio Educación posee una frecuencia en onda corta en los 6185 kilohertz (KHz):

“Es la única en México hasta donde tenemos información, así es que hay que conservarla. La llegada de internet ahora abre esta posibilidad que tenemos de transmitir on line y vía streaming a cualquier parte del mundo, lo cual ha aminorado el interés, incluso de las grandes radiodifusoras internacionales, por transmitir en la onda corta, un servicio que se expandió en los años treinta y cuarenta; pero nosotros consideramos que sigue existiendo un interés. Nos siguen llegando reportes de escucha.”

Además, seguirá, dice, proporcionando programas y series a la mayoría de los sistemas estatales, en este caso de radio que existen en el país, e incluso incrementarán esta labor.

Admite que el reducido presupuesto afecta lo que es la producción:

“Necesitamos ya cambiar el transmisor de AM, es una inversión importante que debe realizarse y no hay dinero para eso. Sí nos van a apoyar.”

También señala que carecen de recursos específicos para la Bienal Internacional de Radio.

Respecto al internet, resalta que, en la radio cultural, Radio Educación es la que posee más audios disponibles en línea, si bien seguirá reforzándolos.

Estas entrevistas se publicaron el 31 de marzo de 2019 en la edición 2213 de la revista Proceso

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