DISTRITO 10. Gerardo Fernández Noroña, con los ojos anegados de la paz de Tulum, evoca a su madre promoviendo el voto en Villamar 2

Juan Carlos Beristain, acompañado a la derecha por Rafael Quintanar, ex regidor de Cancún, se reunió con 300 asistentes a su mitin, aunque los organizadores del mismo consideraron que fueron 700 los simpatizantes reunidos la tarde del lunes. FOTO: AMM

Palabra Digital Cancún/ESPECIAL

Playa del Carmen, Q. Roo, a 27 de mayo de 2019.- Alto vuela el dron para captar el momento en que Gerardo Fernández Noroña comienza a seducir a los centenares de personas que lo escuchan cerca de una palapa frente a la primaria Leona Vicario en el Fraccionamiento Villamar 2, al sur de este rincón turístico anegado, por igual, de turistas, sargazo y demandas sociales.


Cinco quince de la tarde, cielo encapotado, lluvia pertinaz del Caribe que cae como agua de regadera y que empieza a distraer a los que hablan “la maya”, los que viven en la Colosio y quieren reducción de cuotas de Aguakan y los que, viviendo en Villamar, no quieren ser desalojados y por eso están aquí en torno al diputado petista y al hermano de la alcaldesa Laura Beristain, Juan Carlos, quien busca ganar el Distrito 10 para la Coalición “Juntos haremos historia por Quintana Roo”, integrada por Morena, PT y PVEM, y que Quintana Roo se pinte más de guinda de lo que ya está.

La tecnología de punta falló por momentos en el mitin de Juan Carlos Beristain antes de que el dios maya Chac decidiera el descenso de un dron que registró la concentración ciudadana frente a la primaria Leona Vicario, al norte de Playa del Carmen. FOTO: AMM

 

Sombrero de paja, guayabera de manga larga en tono crema, vehemencia total distinguen al barbado legislador que levanta polémicas, aplausos y mohines de enojo por donde quiera que pasa, pero, sobre todo, cuando habla y reconoce, al momento de fallar el sonido que esparce su lenguaje popular, utópico y vaticinador, que “la bocina se anda ‘apeñando’” como si el espíritu del pasado ex presidente priísta Enrique Peña Nieto “atontara” la bocina portátil o como cuando dice que le pueden llamar para pedirle ayuda cuando se requiera nada más que no sea a las 2:30 de la madrugada porque esas horas son sólo para llamadas urgentes.

–Un día me despertó una llamada a esa hora y esperé algunos minutos para ver si volvían a llamar –explicó–. Entonces devolví el llamado a las ocho y nadie me respondió. Confirmado. No era urgente porque el compañero que había marcado me dijo que estaba trabajando en la noche y que se había emocionado viendo un video mío y me llamó para felicitarme. ¡Cabrón, te pasaste!, le dije.

No termina de decir esas palabras cuando la bocina se “apeña” otra vez, pero no las risas que se desatan.

–(…) No es para socializar –se le medio escucha.

Más y más sonrisas brotan como nubes blancas entre los asistentes al mitin hasta ese momento en que Chac, el dios maya de la lluvia, despliega su manto turquesa y no se escucha más la voz de Fernández Noroña, a quien nada lo desalienta, ni siquiera que lo encarcelen injustamente.

FOTO: AMM

En memoria de Rosa María Noroña Velázquez

Todo ocurrió en 1997, durante el zedillato, el sexenio del priísta Ernesto Zedillo Ponce de León (1994-2000), en Cancún, cerca del Centro de Convenciones. Rememora el legislador que se fogueó políticamente en el movimiento de El Barzón:

—Una vez, Mario Villanueva, que era un hijo de la joroba forrado de lo mismo, me metió a la cárcel. Me acusó de que en el camión en el que iba le pegué a un judicial un puñetazo en la cara y  del puñetazo le había luxado el tobillo derecho, fíjense ¡qué chingón soy! Pues sí, se muere uno de la risa, pero cuando vi el expediente no me daba risa una chingada porque tuve que estar viniendo un año a firmar aquí. Pero yo no soy rencoroso, aquí todo hombre y toda mujer que quiera luchar tiene un espacio.

En mancuerna estratégica, Fernández Noroña y Ricardo Velazco Rodríguez, en primer plano, se dirigieron a otro punto de Playa del Carmen para afinar detalles del cierre de campaña de la coalición entre Morena-PT-PVEM. FOTO: AMM

 

En entrevista a bote pronto, mientras concede selfies bajo la lluvia, asegura no haber tenido miedo alguno en aquellos días. Eso sí, ese delito inventado tuvo regalos inesperados que ahora disfruta a pesar de haber sido encerrado por varias horas cerca del Café Nader de Cancún.

De entrada, le permitió conocer más de Quintana Roo donde sobresale Tulum porque tras la muerte de su madre Rosa María Noroña Velázquez, en septiembre de 2017, ella pidió que sus cenizas fueran esparcidas en un lugar que ella misma escogió y que él frecuenta cada vez que anda por aquí.

Doña Rosa María tenía casi 81 años al morir y, se lamenta su hijo, no pudo ver el triunfo de Andrés Manuel López Obrador, un hombre que no tiene una sola virtud sino muchas:

—Es un tipo muy tenaz, muy patriota, muy trabajador. No tengo ninguna cosa qué criticarle porque para eso está la oposición, no les voy a dar cuerda.

Habitantes de la Colonia Colosio y del Franccionamiento Villamar 2 se reunieron, esperanzados, de que ahora sí les resuelvan sus peticiones sociales. FOTO: AMM

El pueblo tiene derecho a vivir y ser feliz

Al hombre de 59 años que es Fernández Noroña aún le duele México y lo que sigue aún encontrando como pruebas fehacientes de pobreza:

–Ayer estuve en el cierre de campaña en Puebla y una mujer, muy mayor, estaba descalza –dijo indignado–, es evidente que no había tenido zapatos en su vida. ¡Son chingaderas que una mujer ni un pinche par de zapatos haya tenido en su vida! ¡Qué país es éste, carajo! Tenemos que conseguir que la gente no nada más tenga comida tres veces al día, sino que también tenga zapatos. Porque si naces mujer, indígena y pobre, pues ya te cayeron todas las calamidades

Le incomoda la alimentación de los más pobres:

–Un día me invitan a una comida a toda madre después de la charla y sacan unas pinches “coca colotas” y les digo “Llévense esa chingadera que tiene más veneno que una víbora de cascabel”. “No, no, acá tenemos de dieta”, me dicen. ¡Nombre, ésas están peor! La pinche diabetes y toda la obesidad mórbida. (Por) eso les digo a las compañeras que “agüita fresca”. “Es que no nos dio tiempo”, responden ellas. “¡Pues pongan a estos cabrones a hacer el agua, no se les cae un güevo si parten los limones, los exprimen y le dan dos pinches vueltas a la cucharada de azúcar”. ¿Qué problema tiene eso? No, no, no, tenemos que cambiar todo eso.

Por eso, reitera, los cambios que tendrá la Cuarta transformación encabezada por Andrés Manuel López Obrador:

–Vamos más lejos. Vamos a recuperar puertos, aeropuertos, carreteras, playas, minerales, ferrocarriles, agua, banca, petróleo, energía eléctrica, hasta la pinche calle que Televisa se robó en el centro de la ciudad. Todo lo pondremos al servicio del Pueblo porque como decían el gran revolucionario mexicano Ricardo Flores Magón: “El pueblo tiene derecho a vivir y ser feliz”.

Y esa felicidad, asegura, llegará hasta Playa del Carmen donde Juan Carlos Beristain cuenta con una amplia estructura proselitista que hará frente al poderoso sindicato de taxistas Lázaro Cárdenas del Río que se han unido a la causa de Convergencia encarnado en José Luis “Chanito” Toledo Medina:

–Ustedes –dijo el petista– deben disfrutar el atardecer, el amanecer, las playas, leer un libro, ir al cine, hacer el amor, se los recomiendo ampliamente. ¡Cuántas cosas buenas que tiene la vida!

Las risas y los aplausos confirman la eficacia de su verbo y su sinceridad:

–El otro día me dice una compañera muy mayor que con qué (para hacer el amor). No, bueno, la 4T no llega tan lejos… ¡Cada quien tiene que resolver esa parte!

Piden biblioteca y preparatoria

Los concurrentes del mitin de Juan Carlos Beristain, en su mayoría habitantes de Villamar 2, aseguraron tener mucho dolor y tristeza porque quieren desalojarlos de sus casas y ellos confían en que eso no ocurrirá porque con la visita de Gerardo Fernández Noroña, a quien varios llaman cariñosamente “Mongoña”, nada les pasará. Se sienten protegidos, acompañados.

–Noroña es un diputado del Presidente Manuel López Obrador y él no es Presidente de México –dice una de las lideresas de esos vecinos–, ¡es un luchador social que conoce la pobreza, conoce la noche, el frío, el hambre, tiene conocimiento de todo”.


–Por supuesto que se va a resolver –insisten otros–. (Porque) ¡Somos hijos de Dios! Yo creo, lo veo, que nuestro Presidente nos va a apoyar. Y si tenemos que ir hasta donde está el Presidente (Palacio Nacional) allá vamos.

 

A la entrada del Jardín de Niños, el legislador petista Gerardo Fernández Noroña todavía compartió una imagen de recuerdo con una playense que no llegó a tiempo al mitín. Eran las 5:25 de la tarde del lunes 27 de mayo. FOTO: AMM

 

–Somos gente trabajadora, humilde. Queremos la transformación de nuestro país y que aquí construyan una biblioteca y una preparatoria –rematan los morenistas con sus cabellos mojados frente al Jardín de Niños Andrés Quintana Roo.  Palabra Digital Cancún/amm)

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