El principio del fin de Mara

Con el fulminante cese de Julio Scherer Ibarra de la Consejería Jurídica de Presidencia de la República, el manto de la impunidad ha llegado a su fin para la aún presidenta municipal de Cancún, María Elena Hermelinda Lezama Espinosa.

Desde su llegada al ayuntamiento de Benito Juárez en 2018 y en reiteradas ocasiones, la ex locutora y reportera, presumía ante propios y extraños de su cercanía con el Julio Scherer, a quien describpia como su padrino político.

El titular de la Consejería Jurídica de Presidencia de la República, quien era uno de los personajes cercanos al presidente Andrés Manuel López Obrador, fue el que le paraba los asuntos en la Fiscalía general de la República, por las más de 12 denuncias por enriquecimiento ilícito que ha acumulado en estos tres años como alcaldesa.

La salida de Scherer sorprende porque la confianza presidencial estaba depositada en él.

En estos tres años, Julio Scherer Ibarra afianzo su área de influencia en el Caribe mexicano de la mano de Mara Lezama y del gobernador Carlos Joaquín.

Además de tratar de darle impunidad y que no avanzaran las denuncias contra Mara Lezama, tendió su manto de protección a los proyectos corruptos y devastadores de Riu, Grand Island  y otros donde los sobornos fueron de varios millones de dólares, según ha documentado en diversos medios de comunicación.

Para nadie es un secreto que el despacho Jurídico de Julio Scherrer Ibarra, era el defensor de la empresa Aguakan.

En estos cuatro años, Mara Lezama ha sido señalada por presuntamente hacerse de propiedades en colaboración con su hijo, hermano y esposo, a través de una empresa inmobiliaria, además de placas de taxi en Playa del Carmen.

Antes de ser presidenta municipal de Benito Juárez,  fue conocida por los cancunenses como el rostro de diversos espacios radiales y televisivos enfocados a la denuncia ciudadana, como Radio Turquesa y Grupo SIPSE. También participó en comerciales de muebles y electrodomésticos.

Temas como el de la ampliación de mandato del ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Arturo Zaldívar; el fracaso para incluir en un periodo extraordinario la Ley Reglamentaria de la Revocación de Mandato y la imposibilidad de encarcelar a Francisco Javier Cabeza de Vaca, gobernador de Tamaulipas, entre otros, hayan influido en el ánimo presidencial para prescindir de los servicios de quien fuera considerado uno de los personajes “fuertes” del presidente López Obrador.

Durante la pasada campaña electoral, Julio Scherer Ibarra fue coordinador territorial en los estados de Veracruz, Oaxaca, Chiapas, Campeche, Yucatán y Quintana Roo, donde fue muy evidente el apoyo al Partido Verde.

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